Luces y sombras de hacer un doctorado en tiempos de crisis

Hace unos días se terminaba una etapa que me ha dado muchas alegrías, pero también sufrimiento, y es que investigar en ciencias sociales en este contexto de crisis que va a alcanzar los 10 años de duración, para una persona que no decidió tomar el camino ortodoxo de la academia, se convierte en una carrera de obstáculos que te hace pensar en abandonar muy a menudo.

Hace unos días obtenía el título de Doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Alicante con la tesis: North to South. The Spaniards’ mobility strategies in Algeria in times of crisis. Postcolonial continuities from contemporary expatriate bubbles.

Un doctorado que me llevó a empezar este blog, y a muchas otras cosas. A aprender muchísimo sobre metodología cualitativa, análisis de datos y otras habilidades muy valoradas hoy como la comunicación en congresos, redacción de artículos, la comunicación con equipos en diferentes entornos culturales… un sin fín de herramientas que lleva su tiempo aprender. Por ello, ahora que he terminado esta etapa, quiero compartir parte de esos conocimientos en Golondrinas21, iniciando una nueva sección en la que dedicaré entradas a la investigación en migraciones desde el punto de vista más práctico.

Sin embargo, en esta primera entrada, me viene a la cabeza la pregunta que me he hecho a menudo durante los últimos años de doctorado ¿volvería a hacer un doctorado sin financiación? Sin duda la respuesta es no.

Si bien investigar sin recursos te hace estar al tanto de todas las becas posibles, además de buscar financiación de las formas más creativas, también te lleva a combinar tus estudios con trabajos de cualquier tipo para poder alcanzar tus objetivos o incluso a depender de la familia. Eso es algo que con 35 años y siendo mujer, a la larga pesa psicológicamente, y mucho. No me arrepiento del camino tomado pero para todxs aquellxs que se plantean empezar estudios de doctorado, mi consejo es encontrar un compromiso entre temática y financiación. Quizá, si se sigue el camino ortodoxo (terminar el Grado y comenzar los estudios de doctorado a continuación), todo sea más sencillo pero si el camino es el heterodoxo (como fue mi caso), la cosa se complica mucho, ya que si transcurren cuatro años tras haber finalizado el Grado, automáticamente estás fuera del sistema de financiación español. Entonces vendrá el tener que combinar el doctorado con otros empleos, (que a veces luego ni siquiera te valdrán para justificar tu especialidad profesional), porque como dicen, “investigar está muy bien, pero hay que comer”.

En este caso, aunque tengamos una motivación excepcional, y aunque pensemos que haremos un buen trabajo y que, por ello obtendremos recompensa, en muchas ocasiones no será así. Simplemente por la desigualdad en los recursos a la hora de hacer un doctorado. Sin financiación, no se pueden hacer estancias en el extranjero, no se puede asistir a congresos en la medida que querríamos (quizá uno nacional y a través de Blablacar…) ni a workshops internacionales, o nacionales (recordemos que combinamos el doctorado con empleos que no nos dan la libertad de movernos cuando queremos). Todo eso, al final, cuenta.

Sin embargo, se dan casos contrarios. Hay personas que inician un doctorado en un tema que a priori, no les crea especial interés, pero por cercanía con su universidad o por la posibilidad de obtener recursos, deciden iniciar unos estudios que a la larga, abandonan por el hastío (y es que hacer un doctorado es una carrera de fondo). Yo no he contado con financiación pública, pero por suerte, la motivación por mi tema de estudio, que elegí yo misma (gracias también a la disponibilidad de mi director de tesis) me ha llevado a poder terminar este camino.

Por ello, algunas cosas a tener en cuenta cuando nos planteamos realizar un doctorado son:

-Como  decía al principio, encontrar un compromiso entre temática y financiación. Creo que lo más positivo es buscar un tema que nos motive aunque sea mínimamente, para que despierte nuestro interés y poder optar a tener financiación pública.

Elegir trabajar en grupos de investigación en mayor medida, a elegir personas que trabajan en solitario. Que no exista un grupo de investigación no quiere decir que no se haga buena investigación. Sin embargo, el hecho de realizar nuestros estudios dentro de un grupo nos dará más posibilidades de colaboración y de establecer redes, que de otra forma, se hace mucho más complejo. Además, incluso desde el punto de vista más humano, trabajar en un grupo nos permitirá tomarnos un café con otros estudiantes de doctorado probablemente. Si investigar ya es un trabajo solitario, por lo menos poder compartir nuestras penas y alegrías en las comidas o en los cafés nos hará el camino más llevadero.

Buscar grupos de investigación que cuenten con proyectos de en curso. De esta forma al menos podrás justificar que participas en proyectos (a veces independientemente de que se reciba un sueldo o no). Si los grupos cuentan con proyectos del Ministerio o de otras entidades, mejor, señal de que quizá dispongan de recursos.

Informarnos sobre becas para realizar estudios doctorales antes de matricularnos el primer año. En España la cosa está complicada, eso no es ninguna novedad, pero hay algunas becas interesantes como las de Estudios Doctorales de La Caixa. Para estas becas, un requisito fundamental es tener un certificado de nivel de inglés. Por ello, una recomendación es, antes de iniciar el doctorado, buscar las becas disponibles y estudiar los requisitos que solicitan para poder reunirlos cuanto antes y poder acceder a esa financiación. Pero sobre financiación hablaremos más adelante en una entrada que dedicaremos al tema.

Buscar opciones en el extranjero. En otros países hacer un doctorado se paga, y bastante bien según el país.  Además, hacer el doctorado en el extranjero siempre se valora mucho más, nos dará una visión internacional y la posibilidad de ampliar nuestras redes. Por ejemplo, la web Euraxes, es una muy buena opción para buscar ofertas de doctorado en la Unión Europea.

En definitiva, hacer un doctorado no es tarea sencilla sobre todo en este periodo que nos ha tocado vivir, en el que si la crisis ha afectado estructural y coyunturalmente a la sociedad española, la falta de inversión en investigación hace que España hoy sea un campo casi valdío para aquellxs que queremos investigar, pero que nos tenemos que marchar a otro país donde sí se reconoce el valor de la investigación, en vez del apoyo al ladrillo y a la construcción de rotondas y bares.

 

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