Organizaciones, sociedad civil y política en Argelia

Pese a que la Primavera Árabe no se vivió con la misma intensidad en Argelia como en Túnez o Egipto, sí tuvo ciertos efectos en la sociedad civil argelina que parece comenzar a organizarse de una forma más dinámica gracias a Internet y las redes sociales. Éstas que sirven como herramienta de difusión y organización de trabajo en red diferente a la tradicional, ya que además puede obviar los controles del gobierno oficial. Esta tendencia parece que se está cristalizando como se puede observar en cada periodo electoral, tal y como sucedió en las elecciones presidenciales de abril de 2014.

Desde las diferentes definiciones que se han realizado de la sociedad civil, la definición de Gerner vendría a reflejar a la sociedad civil argelina. Este la define como a cluster of institutions and associations strong enough to prevent tyranny, but which are, nevertheless, entered freely rather than imposed either by birth or by awesome ritual. (Cavatorta, F. y Elananza, A., 2008) Se desprende de esta definición que la sociedad civil actúa como una herramienta de control hacia el Estado y como un indicador del grado de democratización del Estado. Algo que en los países árabes y en concreto para el caso de Argelia no se cumple. Tal y como señala B. Khader,

<< algunos estados instrumentalizan la consigna de la democracia para preservar mejor, o incluso consolidar, su control sobre la sociedad. De modo, que el proceso de democratización, más que como un instrumento de control de la sociedad sobre el Estado, aparece como una experimentación del Estado sobre la sociedad para controlarla mejor.>> (Khader, B., 2010: 268)

1. Características de las organizaciones de la sociedad civil en Argelia

Si analizamos los datos del Ministerio del Interior argelino, observamos como el número de asociaciones constituidas es elevado, aunque la mayoría perdura muy poco en el tiempo, existen únicamente sobre el papel, de tal forma que organizaciones activas sólo se estiman en torno a un 5%. Los datos del ministerio, actualizados a datos de 2012, reflejan que 1.027 organizaciones de la sociedad civil (OSC) funcionan a escala nacional, mientras que 92. 627 lo hacen a escala local, siendo un total de 93.654 las organizaciones censadas.

La mayoría de estas OSC están censadas en las zonas del norte del país y especialmente en las zonas urbanas, lo que no quiere decir que sean inexistentes en el sur. La mayoría se encuentran en Argel siendo 7.199 OSC en total seguidas con las situadas en zonas del noroeste y la zona de Adrar en el sur con 2.756 OSC censadas. La zona de la Cabilia es una de las más activas asociativamente hablando, ya que en relación a su número de habitantes, la proporción es muy elevada (con seis millones de habitantes reúne un total de 19.388 OSC)5.

Las OSC suelen actuar en sectores en los que el Estado no invierte o lo hace de forma muy débil, por lo que surgen como forma de ofrecer unos servicios que no garantiza el Estado, sin entrar en conflicto o en oposición, ya que es la única forma de poder permanecer activos. La educación y la difusión de la cultura son el principal sector de trabajo de estas asociaciones, pero son las más numerosas a escala nacional las asociaciones de carácter profesional.

Datos número de organizaciones de la sociedad civil existentes en 2012

En la sociedad civil argelina las organizaciones sobre la mujer no son las más representativas ya que es un tema que se ha incluido dentro de otros más generales como la lucha contra el integrismo o por las libertades en un sentido amplio. A escala nacional solo 23 organizaciones se censaron bajo la temática de la defensa de los derechos de la mujer de un total de 1.027. Unas organizaciones que se dividen entre las de reivindicación por la igualdad o en agrupaciones de carácter profesional. Desde el punto de vista estatal, en 2012 se aprobó la Ley Orgánica de 12 de enero para la incorporación de la mujer al sistema representativo y electoral, una medida que en ocasiones está resultando contraproducente ya que se están incorporando mujeres sin trayectoria política debido a la falta de educación y formación en este sentido.

Otras asociaciones mayoritarias son las religiosas islamistas. Estas asociaciones trabajan sobre temas de derechos humanos, pero la mayoría de ellas, trabaja para la reivindicación del recuerdo de las víctimas de la guerra civil debido al silenciamiento que se produjo y se produce sobre este tema en Argelia. Pese la religión oficial del estado argelino es el Islam, lo que ha llevado a cabo el Estado desde su independencia ha sido la instrumentación del islam político. Éste se utilizó en un primer momento como eje sobre el que crear una identidad colectiva frente a los poderes coloniales, y posteriormente, como respuesta a un panarabismo que ya no funcionaba a principios de los años ochenta después de que países como Egipto entraran en crisis y se produjera la desarticulación de la URSS.

Después de la “década negra”, el gobierno argelino recurriría nuevamente a la instrumentalización del Islam realizando algunas concesiones como la reforma del Código de Familia o promoviendo la educación completa en árabe en el sistema educativo entre otras medidas. De esta forma, el gobierno incluiría en el sistema ciertas peticiones venidas de los sectores islamistas sin darles un espacio político real. Una medida que realizarían otros países del mundo árabe, ya que como señala B. Khader, los estados optaron esta medida, por la cooptación selectiva o por la erradicación6.

Las reivindicaciones de las organizaciones religiosas suelen coincidir en dos temas con las organizaciones seculares tal y como señalan Cavatorta, F. y Elananza, A. (2008), la defensa de los derechos humanos en referencia a la víctimas como mencionábamos anteriormente, y por otro lado la competencia respecto al otro por conseguir una mayor influencia social.

Dados los problemas que arrastra la sociedad argelina y tal y como reflejan los datos de OSC existentes en Argelia, la sociedad civil se caracteriza por ser muy joven y con una historia que ha desarticulado sus vínculos sociales, pero también los vínculos respecto al sistema político y sobre todo en relación con el Estado. Su composición social es muy heterogénea, algo que dificulta la colaboración entre grupos sobre todo al establecer proyectos con objetivos muy dispares y concretos.

2. OSC y la legislación argelina

No podemos olvidar el control que ejerce el Estado sobre la sociedad en materia organizativa, ya que el estado de excepción que se impusiera en 1988 no se levantó hasta 2011. Un hecho que legislativamente hablando influye en toda la normativa que se ha ido aprobando en materia de comunicación, información y derecho de asociación que además también se encuentra con barreras legislativas para su financiación. Por ejemplo, la Ley Orgánica 12-06 específica para asociaciones la restricción de la financiación extranjera, establece la obligatoriedad de una autorización administrativa y reduce la cooperación con otras organizaciones extranjeras, además de tener el Estado el derecho de la prohibición y disolución de asociaciones si sus actividades interfieren con los interesas nacionales6, e incluso se puede castigar con cárcel.

La Ley 90-14, regula la burocracia necesaria para constituir la asociación: elaboración de un dossier y la cumplimentación de un resguardo que debe estar cumplimentada por la autoridad, que viene a ser en definitiva, una autorización del Estado. La constitución de una organización pasa por superar todas estas barreras legislativas, además de otras legislaciones que regulan el derecho a la reunión en espacio públicos o la libertad de expresión. Con todo, el Estado trata de legitimar estas medidas con el discurso de securitización de la paz y la estabilidad en su mantenimiento, frente a la posibilidad de retornar a una etapa de conflicto como la vivida en los años noventa. Un discurso instrumentalizado que desanima a muchos en su intento de crear organizaciones, y crea desconfianza hacia aquellos que han logrado crear una asociación.

Los Estados por tanto mantendrían una doble posición respecto a la sociedad civil: por un lado estas cubren esferas sociales que deberían ser responsabilidad de los estados resolver (como las carencias en sanidad, educación o derechos humanos) mientras que por otro lado mantienen un férreo control sobre ellas para para que el carácter asociativo no pueda propagarse para que no pueda articularse de forma completa la sociedad civil.

Todos estos elementos producen una debilidad de estas organizaciones de la sociedad civil que se caracterizan por la falta de capacidad de financiación (dificultando a su vez su perdurabilidad en el tiempo), la falta de organización interna por la inexperiencia, falta de comunicación y falta de determinación de objetivos concretos que no se especifican en un verdadero proyecto asociativo. Por otro lado la dependencia de una figura pública y que suele ser el fundador, no propicia un tejido de dirección asociativo. La falta de dialogo intergeneracional que mantiene al margen a los jóvenes, aumentando más la distancia psicológica en vez de disminuirla.

3. Aspectos positivos de cara al futuro

Pese a todas las dificultades, las OSC también cuentan con algunos aspectos positivos que explican porqué sigue aumentando su número así como la mayor representatividad en las últimas elecciones de 2014. Fundamentalmente, el carácter dinámico de la sociedad civil que pese a que no cuenta con un número elevado de asociaciones, si se continúan creando. Por otro lado, el hecho de que exista un número elevado de asociaciones comunitarias o los comités de barrio, que tal y como señala Cerrezola, su fuerza reside en su arraigo a la microlocalidad y a la capacidad de reforzas los vínculos comunitarios a través del trabajo sobre las necesidades cotidianas de los vecinos. (Álvarez, I., Ketiti, A., Cerrolaza, E. y García-Luengos, J., 2013: 95) Además, estas asociaciones en particular suelen funcionar como mediadores entre la comunidad vecinal y el Estado, a través de las administraciones locales. La diversidad de estas asociaciones es considerada como algo positivo por la autora en la medida que finalmente actúen de una manera complementaria entre ellas y respecto a las carestías del Estado, pero en cambio, autores como Cavatorta, F. y Elananza, A., consideran que esta diversidad favorece la permanencia de los regímenes en el poder sin necesidad de una gran legitimidad.

The lack of coalition building among opposition actors with radically different political projects exacerbates this problem and permits the survival of weak regimes in the face of a strong, but divided civil society. (Cavatorta, F. y Elananza, A., 2008: 16)

Con la expansión del uso de las redes sociales y las herramientas de comunicación que aporta Internet, la sociedad civil argelina está encontrando una forma alternativa de organización que funciona a través del trabajo en red, que elude las rigideces del sistema argelino para establecer una organización tradicional y que además aporta la posibilidad del anonimato para aquellos que quieren manifestarse pero temen hacerlos de una forma directa. Como pasara en las primaveras árabes, Internet y las redes sociales han sido un aspecto clave para que se que produjeran. No han sido el motor, como parecían apuntar los medios de comunicación occidentales, sino que sirvieron de herramienta para difundir mensajes y conectar personas de una forma menos restrictiva.

Estos movimientos han proliferado en Argelia, por un lado gracias a la expansión de las infraestructuras que facilitan el acceso a Internet y por otro lado los procesos electorales, sobre todo en las elecciones presidenciales celebradas el 2010 y en las pasadas de abril de 2014.

Referencias:

Álvarez, I., Ketiti, A., Cerrolaza, E. y García-Luengos, J. ,(2013) Sociedad civil y transiciones en el Norte de África. Egipto, Túnez, Argelia y Marruecos, Icaria, Barcelona

Cavatorta, F y A. Elananza (2008) Political Opposition in Civil Society: An Analysis of the Interactions of Secular and Religious Associations in Algeria and Jordan1, Government and Opposition VOLUME 43, ISSUE 4, P. 564-578 OCTOBER.

Khader, B. (2009) El Mundo Árabe explicado a Europa. Historia, imaginario, cultura, política, economía, geopolítica. Icaria, Barcelona.

Martín, G. (2013) Las revoluciones árabes y el fin de la era poscolonial, Ayer, vol 91 (3), p. 257-271

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